lunes, 2 de enero de 2017

Cuentos y novelas infantiles para trabajar las emociones.

Fuente: http://adoptivanet.info/encasa/adopteca-juvenil-emociones.php

Cuentos para sentir - SM

Cuentos para sentir por Begoña Ibarrola (Editorial SM).
Estos dos primeros libros no son para niños o jóvenes sino para padres y educadores. Estos libros son una recopilación de cuentos que pretenden guiar al niño a través del mundo de las emociones y los sentimientos. Los cuentos están clasificados por los diferentes sentimientos en torno a los cuales gira la historia (alegría, tristeza, miedo...) y están contadas de forma sencilla para que los padres o maestros puedan transmitirlos fácilmente a los niños.

Adivina cuánto te quiero - Kónikos

Adivina cuánto te quiero por Sam McBratney y Anita Jeram (Editorial Kónikos).
A veces, cuando queremos a alguien mucho, mucho, intentamos encontrar el modo de describir el tamaño de nuestros sentimientos. Pero como nos muestra esta maravillosa historia, el amor no es algo fácil de medir.
El cuento puede encontrarse en diferentes formatos, tapa dura, desplegable y blando para que los más pequeños puedan abrazarlo.


Así es la vida - Diálogo

Así es la vida por Ana-Luisa Ramírez Giménez y Carmen Ramírez Giménez (Editorial Diálogo).
El cuento ayuda a entender que en la vida, a parte de muchas ocasiones buenas, nos podemos encontrar con obstáculos y situaciones que no deseamos o no esperamos pero que siempre hay alternativas que nos ayudarán a aprender y descubrir cosas nuevas.


Así es mi corazón por Jo Witek y Christine Roussey (Editorial Bruño).
Un precioso álbum homenaje a las emociones y los sentimientos de los niños, para que los reconozcan en todas sus formas y todos sus colores: alegría, tristeza, calma, enfado, miedo...: "Mi corazón es como una casita. Dentro pasan muchas cosas... ¡y están todas revueltas! Hay risas ruidosas y días con lluvia, enfados grandotes y ganas de saltar a la pata coja. Hoy voy a abrir la puerta de mi corazón para invitarte a pasar".




 
Así te quiero, mamá por Gabriela Keselman y Lucía Serrano Guerrero (Editorial SM).Una madre es esa persona que está cerca, comprende, consuela, aplaude, escucha, impulsa, salva y acompaña a su hijo. Siempre. Pase lo que pase.


¿Cómo te sientes? - Kalandraka

¿Cómo te sientes? por Anthony Browne (Editorial Kalandraka).
El texto es breve y se complementa a la perfección con unas ilustraciones en las que destacan la expresión y la actitud del personaje, aderezadas con elementos cotidianos de atrezzo -juguetes, pinturas, libros...- que refuerzan cada concepto con su correspondiente descripción visual




Coses que agraden a en Jakob Jakob - Cadí

Coses que agraden a en Jakob Jakob por Eugenia Curto Lledó y Anna Mongay Monteso (Editorial Cadí).
Únicamente editado en catalán. A Jakob Jakob le gusta mucho la lluvia y saltar encima de los charcos, también le gusta la comida picante de África, el sitio que lo vió nacer. A Jakob Jakob no le gusta decir adios, pero tuvo que decirselo a la Molu y a Daniel el dia que su madre adoptiva fué a recogerlo... Tampoco le gusta la noche, pero cada vez que se despierta en medio de la oscuridad, su mamá está con él hasta que se vuelve a dormir...

Cuentos para sentir por Begoña Ibarrola (Editorial SM).
Está es un colección de cuentos ilustrados que pretenden guiar al niño a través del mundo de las emociones y los sentimientos. Dieciocho cuentos para trabajar la alegría, la ansiedad, el miedo, el amor, la empatía, el enfado, la ilusión, la tristeza, el rechazo, los celos, la vergüenza, la confianza en uno mismo, la solidaridad, etc...

Yo soy el mayor (Cuentos Para Sentir)
Peligro en el mar (Cuentos Para Sentir)
El Club de los Valientes (Cuentos Para Sentir)
La jirafa Timotea: un cuento sobre el rechazo (Cuentos Para Sentir)
Un jarrón de la China: un cuento sobre el miedo (Cuentos Para Sentir)
Crisol y su estrella (Cuentos Para Sentir)
Historia de una lata (Cuentos Para Sentir)
Tú tienes la culpa de todo (Cuentos Para Sentir)
¿Qué le pasa a Mugán?: un cuento sobre la tristeza (Cuentos Para Sentir)
Un regalo sorprendente (Cuentos Para Sentir)
Simbo y el rey hablador: un cuento sobre la empatía (Cuentos Para Sentir)
El puente de Paysandú (Cuentos Para Sentir)
Chusco, un perro callejero: un cuento sobre la solidaridad (Cuentos Para Sentir)
El ladrón de estrellas (Cuentos Para Sentir)
Pirindicuela (Cuentos Para Sentir)
El ciempies bailarín (Cuentos Para Sentir)
Aventuras de una gota de agua (Cuentos Para Sentir)
El oso gruñón (Cuentos Para Sentir)
Correprisas y Tumbona (Cuentos Para Sentir)
La historia de Dracolino: un cuento sobre la vergüenza (Cuentos Para Sentir)
La flor aventurera (Cuentos Para Sentir)

Dentro de mí - Trampantojo


Dentro de mí por Ana Tortosa y Mónica Gutiérrez Serna (Editorial Thule).
Dentro de mí es un cuento lírico, de exquisita sensibilidad, sobre una niña y su relación con una mariposa, más metafórica que real, con la que se sobresalta, suspira, ríe, se estremece, baila, corre... 



De otra manera - Thule

De otra manera por Mónica Gutierrez Serna y Ana Tortosa (Editorial Thule).
Los miedos, las tormentas, las pesadillas, las despedidas, las ausencias pueden tomarse de otra manera si se miran con otra luz, se pueden superar si se cambia la forma de verlos. De otra manera retrata de forma conmovedora el proceso de maduración y crecimiento de una niña.



El corazón y la botella - Fondo de Cultura Economica

El corazón y la botella por Oliver Jeffers (Editorial Fondo de Cultura Economica).
Una niña guarda su corazón en una botella, pensando que así lo cuidará mejor. Pero, a cambio de no volver a sentirse triste, la curiosidad y la capacidad de asombro no le acompañaron más. A través de ella toca el tema de la muerte y relata cómo la pequeña -que en algún momento fue feliz- trata de sobreponerse y ser de nuevo una niña alegre.


El hada menta - laGalera

El hada Menta por Gemma Lienas (Editorial laGalera).
Otra colección de cuentos ilustrados para tratar emociones es la colección de Hada Menta escrita por Gemma Lienas. >El hada Menta es una colección de libros para la educación emocional. Las historias tienen protagonistas distintos, pero todas tienen un personaje en común: el hada Menta, un hada minúscula, más pequeña que un grano de arroz y verde como un guisante, que acude en ayuda de los niños que tienen alguna preocupación, y sólo puede ser vista por ellos.

El intruso - A Buen Paso

El intruso de Pablo Pérez Antón y Cristina Sitja Rubio (Editorial A Buen Paso).
A partir del día en el que un balón entra por la ventana de su habitación, el joven protagonista de esta historia no encontrará paz… ¿Qué quiere esa pelota entremetida? ¿Querrá ocupar su espacio? El protagonista observa como el balón va ocupando su habitación, entablando amistad con sus otros juguetes. Sus intenciones no pueden ser buenas. Obsesionado, tomará medidas contra el intruso y, quizá, de esta manera tan solo logrará complicar su situación. Un cuento con un toque claustrofóbico sobre una obsesión. Su prosa nítida, escueta y calibrada contrasta con el vívido color de las imágenes que presentan un mundo fantástico y alegre. Un cuento para comentar y conversar. Un cuento para reflexionar sobre las dinámicas de grupo, los nuevos llegados, los cambios, el lugar que cada uno acaba ocupando en el mundo.
El monstruo de colores - Anna Llenas

El monstruo de colores de Anna Llenas (Editorial Flamboyant).
El Monstruo de Colores no sabe qué le pasa. Se ha hecho un lío con las emociones y ahora le toca deshacer el embrollo. Una historia sencilla y divertida, que introducirá a pequeños y a mayores en el fascinante lenguaje de las emociones.




El niño gris - la Galera

El niño gris de Lluis Farré Estrada y Gusti (Editorial la Galera).
Excelente álbum que explica la historia de un niño que, cuando nace, es totalmente gris e insensible a la realidad que lo rodea. Hasta que no le suceda un hecho excepcional, no descubrirá la importancia de las emociones. Podría leerse también como el niño que no es como sus padres quieren que sea.

 
- Juventud
El niño nuevo de Lauren Child (Editorial Juventud).

Elmore Green, como muchos otros niños, empezó su vida siendo hijo único. Tenía una habitación solo para él, y todo lo que había en ella era suyo. Sus padres creían que él era el niño más adorable del mundo. Pero un día, todo cambió...




El príncipe Z - A Fortiori

El príncipe Z por Juan Guinea Diaz (Editorial A Fortiori).
¿Quién es el príncipe Z? El príncipe Z es un príncipe diferente. Su reino no es más grande que el tuyo y el mío, y sus vasallos y visires pueden contarse con los dedos de las manos. Su palacio no ocupa más de cien metros cuadrados, y se parece mucho a tu casa, o a la mía. Es un príncipe valiente, pero al que le dan mucho miedo las brujas y los fantasmas, como a ti y como a mí. Y los cocodrilos, por supuesto. Es valiente porque no le importa reconocer que a veces tiembla de miedo, y otras veces siente cómo un globo se infla en su garganta y le dan ganas de llorar. Z es valiente porque no esconde nada, y eso le hace más valiente que aquellos mojigatos que aguantan el tipo delante de un dragón en vez de echar a correr. ¡Qué tontería!
Emocionario - Palabras Aladas

Emocionario por Cristina Núñez Pereira y Rafael Romero (Editorial Palabras Aladas).

Un itinerario a través de las emociones que tenemos cualquier ser humano. Con esta herramienta los niños crecerán aprendiendo a identificar cualquier sentimiento y aprenderán a controlarlos.



Esconderse en un rincón del mundo - Barbara Fiore

Esconderse en un rincón del mundo por Jimmy Liao (Editorial Barbara Fiore). En mi corazón vive una niña que siempre que tiene la sensación de que el mundo no funciona, se esconde en su rincón. En el rincón hay canciones que esperan a que ella las cante, acertijos que esperan a que ella los resuelva, recuerdos que esperan a que ella los evoque, sueños que, como la hojarasca, tiene que amontonar e ir examinando… Allí respira tranquila y camina despacio. El silencio entre notas da forma a la música, un silencio que transmite el mensaje de que existe un mundo nuevo y hermoso. En mi corazón vive un niña que siempre se esconde en el rincón, pero sólo por un rato. Es porque necesita un poco de tiempo para volver a encontrar su lugar en el mundo.
Exploradores emocionales - Parramón
Exploradores emocionales por Maria Mercè Conangle y Jaume Soler (Editorial Parramón).
Este novedoso proyecto pretende animar a los niños y niñas de entre 7 y 12 años a que se conviertan en «ecologistas emocionales», personas que trabajen de forma decidida y responsable para ser mejores, para dejar un mundo mejor a los que les seguirán y que ayuden a crecer a los demás.
Es una invitación a la reflexión, al debate, al desarrollo de la creatividad y a compartir experiencias que permitan pasar a la acción de mejora. Sólo si somos conscientes de que algo es valioso lo protegeremos, lo cuidaremos, le ayudaremos a crecer y lo respetaremos.
Feelings flash cards - Chronicle Books

Feelings flash cards por Todd Parr (Editorial Chronicle Books).

Del ilustrador Todd Parr, este libro muestra mediante imágenes diferentes emociones. Es muy sencillo y, aunque únicamente puede encontrarse en inglés, es fácil para tratar emociones con niños pequeños.




Jacinto y María José - Fondo de Cultura Económica
Jacinto y María José por Diego Francisco "Dipacho" Sanchez (Editorial Fondo de Cultura Económica).
Es común que hayan culturas dominantes en sentido social, político y económico, por ende es común también que la mayoría de publicaciones estén relacionadas con estas culturas dominantes, me parece una bonita labor rescatar y destacar todas las culturas existentes y respetar la diversidad cultural, esas fueron mis intensiones al realizar este libro, además de contar una corta historia cíclica de algo que nos pasa a muchos en especial en la niñez: querer a alguien y no poder decírselo, sólo pensarlo.

Laberinto del alma - Anna Llenas
Laberinto del alma de Anna Llenas (Editorial Planeta).
Tu alma tiene tantos rostros, pensamientos y sentimientos como estados en que te puedas encontrar. Algunos de ellos son vivos y luminosos, y otros bien oscuros. Hay algunos que te aportan ánimo y energía; y hay otros que, no sabes cómo, te lo restan.. Este libro te invita a que resuenes con todos estos estados en un viaje hacia ti mismo, a través de tus emociones, pensamientos y sentimientos, siguiendo el camino del laberinto. Un camino tan complejo como apasionante. Difícil de prever, pero donde aventura, emoción e imaginación están totalmente aseguradas.
 La mirada de Ahmed - Tandem

La mirada de Ahmed por M. Dolors Pellicer y Eva Garcés (Editorial Tandem).  La mirada de Ahmed cuenta la historia de Ahmed, un niño que llega aquí desde un país del Magreb y que debe adaptarse a muchos cambios en su vida y que echa de menos muchas de las cosas que ha dejado atrás. Aunque Ahmed no es adoptado sino que llega aquí con su familia, cuenta su tristeza al llegar y ver que todas las cosas son distintas al lugar donde vivía: la escuela, la lengua, los compañeros, el paisaje… pero poco a poco va adaptándose a su nueva vida, sin perder su identidad, hasta que en el final del cuento empieza a compartir con sus compañeros los recuerdos que conserva de su país de origen.
Mariama, diferentes pero igual - La Magrana

La promesa del renacuajo de Jeanne Willis y Tony Ross (Editorial La Magrana).
DESCATALOGADO Allá donde el sauce se encuentra con el agua, un renacuajo conoció una oruga. Se miraron perplejos a los ojos& ¡y se enamoraron! 'Me encanta todo de ti', dijo la oruga al renacuajo. 'Prométeme que nunca cambiarás'. Y, como un bobo, el renacuajo se lo prometió. Pero todos sabemos que los renacuajos cambian, y las orugas también. ¿Cambiará también el amor que sienten el uno por el otro?

El ciclo de la vida, la primavera, el amor más allá de la apariencia, la aceptación del otro y sobre todo las promesas absurdas que nos hacemos a lo largo de la vida y que nunca podremos cumplir.
La rayuela - Kónikos

La rayuela por Antonio Ventura y Leticia Ruifernández (Editorial Kónikos).
Pablo sólo desea una cosa con todo su corazón: que Marta le quiera. Por eso, cuando los niños juegan a la rayuela en el patio del colegio, Pablo se esfuerza por ganar, llegar a la casilla del cielo y pedir que ese amor se haga realidad. Un relato esperanzador.



Las pequeñas (y las grandes) emociones de la vida - Tandem

Las pequeñas (y las grandes) emociones de la vida por Montse Gisbert Navarro (Editorial Tandem). Libro de formato reducido que a través de 68 páginas, ilustradas con colores delicados, nos aproxima a la comprensión de los sentimientos que experimentamos, de las emociones que vivimos: la tímidez, el miedo, la alegria, la exclusión, el orgullo, la amistad... Un libro que nos enseña a vivir y a comprendernos.
Es de los libros que más términos distintos incluye y muy bien contextualizados
Las emociones de Nacho - Edelvives

Las emociones de Nacho por Liesbet Slegers (Editorial Edelvives).
Las emociones forman parte del día a día de Nacho. Cuando está enfadado, triste o asustado necesita que lo ayuden y lo consuelen. Y cuando está contento, como hoy, ¡le gustaría decírselo a todo el mundo! Un libro sobre las emociones con rimas, solapas y juegos de descubrimiento para divertirse con los más pequeños.


La sonrisa de Daniela - Kalandraka
La sonrisa de Daniela por Carmen Gil y Rebeca Luciani (Editorial Kalandraka). Daniela sonríe y su sonrisa vuela hasta posarse en el corazón de Roberta la hipopótama. El poder de la risa transforma su alma y hace que Roberta sea feliz mientras sonríe y su risa se esconde en el interior de Aniceto el chimpancé. Desde él hasta Camila la elefanta gris y desde su corazón hasta el de Marcial el chacal pasando por el interior de la avestruz Avelina. El poder de la sonrisa es tan intenso que una vez dentro del corazón da luz y color a la vida de todas y todos a los que toca.


Los colores de Pomelo - Kónikos

Los colores de Pomelo por Ramona Bâdescu y Benjamín Chaud (Editorial Kónikos).
En el mundo -y más aún en el huerto donde vive el elefantito Pomelo- las cosas no son blancas o negras. Ni siquiera es lo mismo el blanco del invierno que el de la leche. Y menos el rojo de una promesa que el de la ira. Pomelo será feliz descubriendo cada matiz de la divertida paleta.



Mamá ya viene...

Mamá ya viene... de Zaza Pinson y Laure Monloubou (Editorial Takatuka).
La mamá de Lisa es una auténtica despistada. Continuamente se olvida de algo, ya sean las gafas, las llaves, el monedero o el asado en el horno. A veces Lisa le ayuda a encontrar lo que ha perdido. Eso puede parecer divertido, pero cuando llega el día de empezar con la escuela, a Lisa le entra miedo de que su madre se olvide de venir a buscarla. Y esa angustia se hace cada día más grande, hasta el punto de que ya no puede disfrutar ni de su cuento favorito.
¿Me quieres mamá? - Chronicle Books

¿Me quieres mamá? por Barbara M. Joosse, Barbara Lavallee (Editorial Chronicle Booksa).
¿me quieres mamá? se pregunta la niña del cuento, y va poniendo a su madre en distintas situacione spara probar este amor incondicional. Encantadoras ilustraciones con acuarelas de vibrantes colores enriquecen el sencillo ritmo del cuento, sumándose a las características de los personajes y la información cultural que proporciona el texto.


Monstruo triste, monstruo feliz - Travesía

Monstruo triste, monstruo feliz por Anne Miranda y Ed Emberley (Editorial Océano Travesía).
Felices, tristes, enojados... ¡También los monstruos tienen muchos sentimientos! En este innovador libro desplegable, el pequeño lector encontrará una colección de ingeniosas máscaras que representan los diferentes humores y sentimientos que experimentan todos los monstruos (¡y, por supuesto, también los niños!).


¡No es tan fácil ser niño! - Edebé

¡No es tan fácil ser niño! por Pilar Lozano (Editorial Edebé).
Me llamo Fernando Lagos. Y yo, la verdad, tengo las orejas grandes y así como un poco hacia delante. En mi clase anterior nunca nadie se había reído de mí por eso, porque nos conocíamos desde siempre y no se habrían fijado en mis orejas, o les parecerían normales, o por lo menos nadie pensó que el tamaño de las orejas fuera motivo de risa. Pero este curso...


No me han invitado al cumpleaños - NuveOcho

No me han invitado al cumpleaños por Susanna Isern y Adolfo Serra (Editorial NuveOcho).
Cuando se celebra un cumpleaños los niños que no son invitados se quedan tristes y se sienten apartados. Con esta mágica historia de la autora y psicóloga Susanna Isern ayudamos a entender que no siempre podemos tener todo, y que muchas veces no tener algo puede resultar positivo.



No te vayas - Kónikos

No te vayas por Gabriela Keselman y Gabriela Rubio (Editorial Kónikos).

A Catalina no le gustan las despedidas. Siente algo raro cada vez que se pone el sol, se vuela su globo, se le cae un diente o su papá apaga la luz, pero comprenderá que algunas cosas tienen que marcharse para que otras igual de bonitas, divertidas y reconfortantes puedan llegar.



¿Qué me está pasando? - Beascoa

¿Qué me está pasando? por Marc Parrot y Eva Armisén (Editorial Beascoa).
Las emociones son uno de los motores importantes que tenemos. ¿Qué me está pasando? es lo que nos preguntamos todos cuando sentimos algo por primera vez o cuando no sabemos reconocerlo. Este libro nos habla de emociones cotidianas como la rabia, la vergüenza o el miedo, desde el punto de vista de quien las está sintiendo y reflexiona sobre ellas. Los sentimientos toman cuerpo a través de las canciones de Marc Parrot y las ilustraciones de Eva Armisén, que se unen para describir situaciones que niños y padres identificarán rápidamente, y darán pie a conversaciones sobre sus experiencias.
¿Qué son los sentimientos? - Edebé

¿Qué son los sentimientos? por Óscar Brenifier (Editorial Edebé).
Hacerse preguntas sobre los sentimientos nos ayuda a explorarlos y a no conformarnos con las respuestas más sencillas, las que todos dicen sin pensar. Este libro te ayuda a reflexionar sobre la emociones. Parece una contradicción porque las emociones se sienten pero ¿se pueden analizar con la razón? Claro que sí. Detenerse en indagar si sentimos celos de nuestros hermanos o si sentimos el amor de nuestros padres o cómo nos enamoramos o cómo queremos a nuestros amigos… es un ejercicio que nos ayuda a sentir mucho mejor.
Rabietas - Takatuka

Rabietas por Susana Gómez Redondo y Anna Aparicio Català (Editorial Takatuka).
Los peques son muy propicios a los cambios de humor. La alegría y la felicidad más completas pueden trocarse en un ataque de rabia y en una sonora pataleta, cuya causa a veces cuesta identificar entre tanto alboroto. Si antes todo era de color de rosa, ahora el ambiente se tensiona y oscurece hasta descargar la tormenta. Pero la tormenta amaina, y unas palabras pueden ayudar a enjugar las lágrimas.

Siempre te querré, pequeñín - Timun


Siempre te querré, pequeñín por Debi Gliori (Editorial Timun Mas).
Soy un zorro pequeño, muy enfadado y tristón y nadie me quiere de corazón - dijo Colín. Pero eso no es cierto y la madre del pequeño Colín se lo quiere demostrar: Ésta es la preocupación de todos los niños. Por eso los padres desean convencerlos de que el amor no tiene barreras y que no hay travesura tan grande que no se pueda perdonar.


Soy feliz, no me preocupo: ...soy yo quien tiene preocupado al mundo - Barbara Fiore

Soy feliz, no me preocupo: ...soy yo quien tiene preocupado al mundo por Jimmy Liao (Editorial Barbara Fiore).

Desde mi infancia siempre fui un niño preocupado. Cuando un coche de los bomberos iba hacia donde se encontraba mi casa, enseguida me preocupaba que fuera mi casa la que ardiera.



Tristeza


Tristeza de Sarah Medina y Jo Brooker (Editorial Heinemann Lib).

En este cuento los niños aprenden a reconocer el sentimiento de tristeza, que les puede provocar este sentimiento y cómo actuar cuando se siente tristes.



Un amor tan grande por Raquel Diaz Reguera (Editorial Imaginarium).
Un libro que favorece la afectividad y la expresión de sentimientos y emociones. Libro emotivo, donde se comparan las cosas más grandes del mundo con el amor de una mamá, pero siempre gana el amor de la mamá. De forma divertida enseña a demostrar los sentimientos y a saber decir: te quiero.

Un poema en la barriga - Oxford

Un poema en la barriga por Eulàlia Canal y Ulises Wensell (Editorial Oxford).
El protagonista de esta historia es Babalú, un niño de aproximadamente 6 años que no se siente bien: no habla, no juega y nadie sabe por qué. Su profesora intenta averiguarlo y juntos descubren que lo que le pasa a Babalú es que está triste. Su abuelo ha muerto y él no sabe cómo expresar su tristeza. El ambiente de confianza que su maestra consigue en la clase ayudar al niño a desahogarse y a expresar sus sentimientos en forma de poema.

Un puñado de besos - Anaya

Un puñado de besos por Antonia Rodenas y Carme Solé Vendrell (Editorial Anaya).
Kati tiene una cajita llena de besos dulces. Cuando va al colegio, siempre lleva alguno en su bolsa... y lo suele utilizar, porque ¡qué bien le sienta un beso a César cuando llora porque se va su madre, o al peleón de Diego!... También ella recibe de vuelta los besos de los compañeros cuando lo necesita. Y es que un buen puñado de besos es lo mejor para sentirse feliz.


¡Vaya rabieta! - Corimbo

¡Vaya rabieta! por Mireille D'allance (Editorial Corimbo).
Roberto no ha tenido un buen día y está de mal humor. Su papá le ha castigado en su habitación. Entonces Roberto siente una Cosa terrible que le sale de dentro y que empieza a romperlo todo. ¡Si no la para a tiempo...!
Vaya rabieta (Biblioteca Ratoncito Perez)

La versión bilingüe, castellano-inglés, puede comprarse en este enlace:Vaya rabieta / what a tantrum ! (español/ingles) (Bilingue (español/ingles))

Yo no he sido - Kalandraka
Yo no he sido por Christian Voltz (Editorial Kalandraka).
¡Vamos, vamos, gordita mía! ¡Que ya es hora! ¡Uaaa...! ¡Una araña enorme! ¡Toma! ¡Y toma! ¡Ahí te quedas! ¡Chínchate, bicho asqueroso! ...Y de pronto, ¡catapum! La granjera sufre un inesperado percance, pero... ni la vaca, ni el burro, ni el pollito, ni el cerdo, ni el mosquito, asumen la autoría de lo sucedido. Entonces, la responsabilidad del desastre... ¿De quién es?
En esta divertida y disparatada historia, de estructura encadenada y que destila grandes dosis de humor, se propone una irónica reflexión sobre la culpa.

ACTIVIDADES PARA TRABAJAR LA EDUCACIÓN EMOCIONAL.

En las propias palabras de Daniel Goleman, “La inteligencia emocional es una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental. Ellas configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social”.
Todos y cada uno de nosotros nacemos con un carácter determinado, pero es durante los primeros años de vida donde lo forjamos, ya que son los más importantes para nuestro desarrollo. La primera infancia es el momento en el que nuestro cerebro se desarrolla y se definen nuestras emociones predominantes.
En ocasiones, puede no parecerlo, pero nuestros sentimientos juegan un papel fundamental a la hora de tomar las decisiones que nos va presentando la vida, variando estas según las emociones que sentimos y, por lo tanto, dirigiendo nuestro camino por un lado u otro.
Según Goleman, la inteligencia emocional se puede organizar en torno a cinco capacidades:
  • Conocer emociones y sentimientos
  • Aprender a manejarlas
  • Aprender a crear motivaciones propias
  • Aprender a reconocerlas en los demás
  • Aprender a gestionar las relaciones
Y, para ello, proporcionaremos a los niños y niñas actividades, siempre desde un enfoque lúdico, que trabajen sus habilidades de autocontrol (el dominio de si mismo), el entusiasmo (la ilusión por la vida y por lo que ella nos ofrece),  y la empatía (la capacidad de ponernos en el lugar de los demás y sentir lo que ellos sienten).
Nuestro objetivo debe ser formar personas capaces de identificar sus emociones y gestionarlas de manera positiva, con habilidad, y por eso debemos trabajar desde la más tierna infancia todos estos aspectos con los pequeños.

Los objetivos que pretendemos con el trabajo en el aula de la educación emocional :
  • Adquirir un mejor conocimiento de las propias emociones
  • Identificar las emociones de los demás.
  • Desarrollar la habilidad de controlar las propias emociones.
  • Prevenir los efectos perjudiciales de las emociones negativas
  • Desarrollar la habilidad para generar emociones positivas
  • Desarrollar una mayor competencia emocional
  • Desarrollar la habilidad de automotivarse.
  • Adoptar una actitud positiva ante la vida.
ACTIVIDADES PARA  EL RECONOCIMIENTO Y DIFERENCIACIÓN DE LAS EMOCIONES BÁSICAS
– Proporcionarles un vocabulario relativo a las emociones, para que de esta forma puedan iniciarse en la identificación y comunicación de sentimientos. Es importante brindarles un vocabulario emocional, llamar a las emociones por su nombre: estoy enfadado, estoy triste, siento rabia, estoy contento…
– Pintar con ellos caras de personas que expresen la alegría, la tristeza o el enfado, haciendo que el niño participe y se fije bien en la diferente expresión entre una y otra emoción. Estos dibujos pueden exponerse en un lugar visible de la clase y, cuando el niño manifieste una emoción, llevarle a ese lugar para que intente señalar la que le ocurre a él y se fije bien en ellas. Será una sencilla forma para aprender a etiquetar emociones.
– Delante del espejo imitar con el niño distintas expresiones que representen estados emocionales, para que observen en ellos y en el adulto cómo cambian los ojos, la boca, la frente, las cejas… con cada una de ellas.
– Realizar caretas con cartulinas, cada una representará una emoción. Se puede jugar a que adivinen qué emoción representa cada careta.
– Con un álbum de fotos se puede pasar un momento agradable y educativo emocionalmente, enseñando al niño cada emoción en sus propias fotos y en aquellas en las que aparecen otras personas. De esta forma cada vez será más capaz de diferenciarlas y reconocerlas en sí mismo y en los demás.
– Durante el juego aprovechar para provocar emociones en los personajes y hacer que el niño se fije en ellas: “Mira qué contento está el muñeco cuando gana en la carrera”.
– Aprovechar cualquier situación de relación social, juego o, incluso, conflicto, para poner nombre a las emociones: “Mira cómo llora Juan, se ha caído y le duele mucho.”
-        Dramatizar cuentos en los que aparecen emociones.

TRABAJAR EXPRESIONES:
 ines pensando
Proponemos un divertido juego en la que los alumnos se dedicarán un ratito a hacer muecas, cosa que además les encanta y se lo pasarán genial. Así que aprovecharemos el hecho de que se lo van a pasar muy bien para trabajar las partes de la cara, y también los sentimientos y expresiones. Otro de los puntos fuertes de la actividad es que se puede adaptar a distintas edades.
Es aconsejable realizarla en pequeño grupo, aunque también se puede hacer con toda la clase. Y sus objetivos didácticos son los siguientes:
– Imitar  distintas muecas.
– Expresar sentimientos con los ojos, cejas, boca, nariz, etc.
– Reconocer distintas emociones a través de las expresiones faciales.
En primer lugar y para introducirlos en el tema explicaremos un breve cuento… sobre la historia de un espejo mágico que era invisible y que cuando se ponía entre dos niños, estos ponían las mismas caras. Así que si uno se tocaba la nariz, el otro también y viceversa. Poned un poquito de imaginación por vuestra parte y adaptar la idea principal a vuestro propio grupo de alumnos, seguro tendréis toda su atención y estarán más que dispuestos a participar en la actividad.
El desarrollo de la actividad es muy simple. Pediremos a los alumnos que se sienten uno frente a otro y que imiten distintas muecas.
Con los alumnos de tres años: ponemos a los alumnos en una fila frente a nosotros y les pedimos que imiten cada una de las muecas que hagamos: cara alegre, cara triste, cara de sorpresa, cara de miedo, cara seria, cara de asco, etc. Alternamos las distintas caras y luego les hacemos improvisar.
Con alumnos de cuatro años: nos ponemos delante de los niños y hacemos diferentes muecas para que aprendan a reconocerlas. Dejamos que nos imiten y a continuación, pedimos que se imiten por parejas. Deben usar todos los recursos que la cara les ofrece para expresar sentimientos, sensaciones, actitudes, estados de animo, etc.
Con los alumnos de cinco años: se propone que cada pareja represente muecas ante el resto de la clase. Los demás niños deben adivinar qué desean expresar.
En todos los casos deben decirnos qué expresión es la que están viendo en la cara de los compañeros o en la nuestra. Según la edad, el nivel de exigencia para reconocerlas debe de ser mayor, y esto es un punto a tener en cuenta a la hora de su evaluación.
Es aconsejable, que durante la actividad por parejas, podemos pedir a los demás alumnos que permanezcan en silencio. Sería interesante dar una palmada cada vez que realicen una mueca o una expresión.
Otra opción es fotografiar sus caritas, con las expresiones y muecas realizadas, para colgarlas en el aula, y que ellos mismos puedan observar durante un tiempo el movimiento de los músculos de sus caras y los sentimientos que expresan con ella.
Ya veis que hay diversas opciones para realizar el juego, elegid la que más os convenga o incluso podéis probarlas en diferentes sesiones.

caja sentimientos salsa pie
Os dejamos esta estupenda actividad para trabajar la educación emocional con los peques. La hucha de los sentimientos está pensada para que ellos puedan expresar lo que sienten y lo “guarden” a buen recaudo dentro de su hucha de los sentimientos. Os explicamos cómo hacerla y cómo trabajar con ella.
Para prepararla utilizaremos una caja de cartón reciclado que cerraremos y precintaremos para que tenga más estabilidad. En uno de sus lados haremos recortaremos un trocito con forma de ranura, y una vez hecho esto, la forraremos con papel de embalar (podemos usar normal o de colores). Finalmente, dejaremos que los peques la decoren como quieran. En este caso está decorada con unos motivos del tiempo atmosférico (un sol, una nube y unas gotas de lluvia). Ya tendremos lista la “Hucha de los sentimientos”.
Ahora ya podemos usarla con los peques, para lo cual, les pediremos que escriban en un papel o dibujen (si no saben escribir), o las dos cosas a la vez si ellos quieren, cómo se sienten y nos expliquen el porqué y cómo pueden arreglarlo para sentirse mejor (en el caso de que sea una emoción negativa), una vez lo han hecho doblan el papel (con lo que hacen un pequeño ejercicio de precisión y coordinación óculo-manual) y lo introducen en la ranura, depositando su emoción en la hucha de los sentimientos.
Esta actividad se puede trabajar en grupo, aprovechando la asamblea de clase, para hablar de las emociones de los peques. En este caso lo ideal es trabajar con una caja que se pueda abrir al acabar la sesión, para poder utilizarla en próximas ocasiones y que no haya que hacer una nueva cada vez que se llene.
O también podemos trabajarlo de manera individual, así cada peque tiene su caja y cuando se llena, se abre igual que una hucha, pero en este caso, realizaremos con ellos una estadística sobre sus emociones… Cuántos días ha estado contento durante el mes, cuántos triste, cuantos enfadado, cuantos sorprendido, etc. Con lo que además estaremos trabajando conceptos matemáticos con los peques.
  

LAS CARAS SORPRENDENTES:
Ya sabéis lo importante que es el hecho de que los niños reciban una buena educación emocional, ya que de ella dependerá el adulto en que se convertirán los niños y niñas que la reciben.
Por todo esto,   se convierte en algo  fundamental trabajarla desde muy pequeños, ya que lograremos enseñarles a conocer sus emociones y a canalizarlas siempre de manera positiva. Y para lograrlo tenemos a nuestro alcance actividades lúdicas que hagan que los niños aprendan todas estas nociones sobre sus propias emociones sin apenas darse cuenta.
Uno de estos juegos es el de las caras sorprendentes, para el que tan solo necesitamos unos círculos de papel, unos trocitos de limpiapipas y unos rotuladores. Es opcional el uso de etiquetas con el nombre de las emociones y con las imágenes de las mismas (caras de gente con diversas expresiones).  La actividad consiste en que hemos de proporcionar a los niños una emoción, ya sea por que un compañero le diga, por que seamos nosotros los que digamos la emoción, o porque la elijan al azar entre la cestita de las emociones (con las tarjetas con las caras o con los nombres). Cuando tengan claro que emoción tienen que reflejar, los niños deben moldear las bocas con los limpiapipas y pintar los ojos con los rotuladores.  Otra opción es que unos compañeros dibujen los ojos y pasen la cara a otro que pondrá la boca que corresponda. También se puede trabajar en la asamblea, hablando de lo que se siente si estamos contentos, tristes, enfadados, felices, etc, y que los niños hagan las caras de manera individual. También pueden intercambiar las bocas para ver que efecto causan cuando mezclamos ojos enfadados con bocas contentas y comentarlo entre todos.

EL JUEGO DE LAS BOCAS.
emociones

Es importante que les hagamos capaces de mostrar sus emociones sin reservas, que puedan explicar como se sienten, sus sentimientos, de manera libre y sobre todo tranquila. Verbalizar los sentimientos, ponerles nombre y gesto es básico para lograr que los niños aprendan a canalizar sus emociones de manera positiva.
Para lograr todo esto os proponemos un juego sencillo pero que les ayuda precisamente a poner “boca”  a los sentimientos que tienen en determinados momentos.  Para realizarlo, necesitamos preparar unos dibujos con bocas diferentes: bocas contentas, bocas enfadadas, bocas burlonas, bocas tristes, etc.  Les colocaremos un palito a modo de  antifaz.  Una vez preparado el material sentaremos a los niños en asamblea y plantearemos una situación inicial. Podemos aprovechar un pequeño conflicto en el aula y a partir de ahí empezar una conversación con los niños a los que pediremos que nos muestren como se sienten cuando estaban enfadados. Ellos deben identificar la boca que simboliza el enfado y ponérsela delante. Entonces debemos preguntarles que si les gusta estar así, y que cómo prefieren estar. Seguramente eligirán la boca contenta.  Hemos de mostrarles diferentes situaciones con las que podamos cubrir todas las emociones básicas, de manera que los niños identifiquen la emoción de la que hablamos con la boca correspondiente, y además expliquen lo que sienten cuando están contentos, o tristes, o felices, etc.

PIRULETAS DE LAS EMOCIONES
Os propongo dos actividades con estas simpáticas “piruletas”. La primera actividad se llevará a cabo en la asamblea de clase como parte de las rutinas diarias, y consiste en elegir un o varios niños (puede ser el encargado del día, o el protagonista, etc) y pedirles que nos cuente como se siente hoy y porqué. Una vez lo explica, le pedimos que busque la piruleta que se siente como él/ella y nos la enseñe a los compañeros. Entonces busca la piruleta correcta entre todas ellas (las habremos puesto en una bandeja especial para las emociones) y una vez la enseña, el resto de compañeros deben decidir si  ha elegido correctamente o no, en cuyo caso nos deben explicar el porqué se ha equivocado y cual sería la piruleta que debería haber elegido. Una vez que tienen el mecanismo de la actividad asimilado, se realiza de manera rápida, con lo que podemos hacerlo cada día con dos o tres niños del aula, manteniendo una lista para que todos puedan realizarla cada determinado tiempo.
La otra actividad que os propongo es que pongáis boca abajo las piruletas, de manera que sólo se vea la parte trasera con los nombres. Entonces enseñamos una foto con una cara que tiene una expresión determinada. El niño debe leer lo que dicen las piruletas hasta encontrar la correcta y entonces darle la vuelta y comprobar si ha leído bien o no.